10 razones para acudir a una agencia inmobiliaria

Vender o comprar una vivienda es, casi con total seguridad, una de las cosas más importantes que realizamos a lo largo de nuestra vida. El asesoramiento profesional a través de una agencia de intermediación inmobiliaria es imprescindible.

Cuando tenemos alguna dolencia, acudimos al médico, y si tenemos que enfrentarnos a un problema legal, llamamos a un abogado. Si queremos comprar, vender o alquilar una vivienda, lo lógico sería acudir a una agencia inmobiliaria.

Todavía hay quien duda de la eficacia de los servicios que prestan las agencias, así que recopilamos diez argumentos sólidos.


1. Han quedado los mejores del sector

La profesión de agente inmobiliario ha sido depurada tras la crisis. En términos generales, se han mantenido los profesionales que “han sabido engancharse al cambio” y que cuentan con la confianza general de propietarios y compradores desde hace muchos años gracias a su “buen hacer”.

2. Se encuentran especializados en una determinada zona

Trabajar de manera local es una garantía, porque la respuesta que se recibe es mucho más detallada y efectiva. “El hecho de trabajar con pocos inmuebles supone trabajarlos con calidad”.

3. Conocen cuál es el precio real de las viviendas

El particular que quiere vender ahora va un poco a ciegas y no sabe fijar un buen precio de salida, lo que es clave para una venta rápida y no alargar la operación durante meses. No es igual el precio por el que se oferta un inmueble, que el precio por el que al final se vende. 

4. Poseen capacidad de negociación

Conseguir el entendimiento entre vendedor y comprador no es fácil. Llegar a un acuerdo lo antes posible es vital porque cuanto más tiempo permanezca un inmueble en el mercado más difícil será venderlo porque los compradores piensan que hay algún problema.  Además, es muy frecuente que los compradores se sientan incómodos al realizar una oferta cuando negocian directamente con el propietario.

5. Permiten un gran ahorro de tiempo

Y no solo tiempo, sino también dinero y preocupaciones: Las agencias de intermediación inmobiliaria saben lo que queremos y lo que el mercado ofrece. “Las agencias saben ordenar la realidad del mercado para que los clientes la puedan ver”.

6. Conocen los canales de comercialización

Para captar el interés del público, hay que poner en valor el producto. Las agencias de intermediación inmobiliaria cuentan con el “potencial para colocar en el mercado un producto en el menor tiempo posible, llegando al mayor número de clientes”. La conclusión es clara: “para encontrar compradores cualificados se necesita algo más que el rótulo ‘Se vende’.

7. Saben a quién le puede interesar tu vivienda

Encontrar el comprador ideal puede ser complicado. Es esencial contar con “una amplia base de datos de potenciales clientes compradores porque a través de ellas se sabe qué buscan, dónde buscan, qué características necesitan y qué precio están dispuestos a pagar por el inmueble”. Se trata de un análisis pormenorizado de la situación personal, económica y de los criterios de búsqueda.

8. Gestionan eficazmente las visitas

Si quieres hacer compatible tu vida con una agenda de visitas, tendrás que hacer malabarismos. Una agencia de intermediación inmobiliaria sabe cuáles son los puntos fuerte que tiene que destacar al enseñar la propiedad. Por otro lado, el vendedor cree que todos los que solicitan una visita quieren comprar la casa, pero podrían ser simples curiosos o, incluso, posibles ladrones, de ahí la necesidad de realizar filtros al cliente comprador en función de su interés real, sus necesidades y sus posibilidades de compra.

9. Te ayudan a conseguir una hipoteca

Conseguir un préstamo hipotecario hoy en día no es una tarea fácil, pero las agencias de intermediación inmobiliaria mantienen estrechas relaciones con diferentes sucursales y “cuando van con el cliente a la entidad, se tiene parte del trabajo hecho porque se ha realizado un filtro previo de riesgo”.

10. Desde el principio hasta el final

En una agencia de intermediación inmobiliaria cuentan con la cualificación adecuada para “brindar una asistencia integral que abarca todo el proceso, desde que se que encarga la gestión inicial hasta la notaría”. La redacción de un contrato no puede dejarse en manos de cualquiera, “hace falta conocer la legislación, los trámites administrativos, disponer de información financiera y fiscal…” 


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